miércoles, 11 de mayo de 2016

CAPITULO 3





Desobediencia del hombre







Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.  Jehová formó, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo. Entonces Jehová hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas. Y de la costilla que Jehová tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

No hay comentarios:

Publicar un comentario