miércoles, 18 de mayo de 2016

CAPITULO 9


Pacto de Dios con Noé







Bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y les dijo: Fructificad y multiplicaos, y llenad la tierra. Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros; Estará el arco en las nubes, y lo veré, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: Esta es la señal del pacto que he establecido entre mí y toda carne que está sobre la tierra. 
Embriaguez de Noé 

Y los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet; y Cam es el padre de Canaán.
Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos fue llena toda la tierra. Después comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña; y bebió del vino, y se embriagó, Y despertó Noé de su embriaguez, y supo lo que le había hecho su hijo más joven, y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos. Dijo más: Bendito por Jehová mi Dios sea Sem, Y sea Canaán su siervo. Engrandezca Dios a Jafet. Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió.






CAPITULO 8




SALVOS EN EL ARCA 




Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.  Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho, y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra. Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra. Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca. Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca. Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra. Entonces habló Dios a Noé, diciendo: Sal del arca tú, y familia, y los animales; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.  




CAPITULO 7



El diluvio








Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice. Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos. Y los animales limpios, y que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre la tierra, y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas. Y murió todo ser viviente. Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta días. 

CAPITULO 6



La maldad de los hombres 










Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.
Noé construye el arca 

Estas son las generaciones de Noé: varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé. Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet. Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser. Hazte un arca de madera de gofer. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero. Más estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. Y de todo lo que vive, dos de cada especie meterás en el arca.

CAPITULO 5



Los descendientes de Adán




Vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. Y fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos treinta años; y murió. Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós. Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos siete años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y murió. Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y murió. Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel. Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel, ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas

CAPITULO 4



Caín y Abel








Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín.  Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda;  Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.  Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le hallara. Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.  Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc.




CAPITULO 1


LA CREACIÓN





En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y llamó Dios a lo seco Tierra. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos, y fue la tarde y la mañana el día quinto. Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y mande sobre todos los seres vivientes. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos.  Y fue la tarde y la mañana el día sexto. 

multiplicaos.  Y fue la tarde y la mañana el día sexto. 



miércoles, 11 de mayo de 2016

CAPITULO 3





Desobediencia del hombre







Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.  Jehová formó, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo. Entonces Jehová hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas. Y de la costilla que Jehová tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.

CAPITULO 2





EL HUERTO DEL EDEN






Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.
El hombre en el huerto del Edén

Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.  Jehová formó, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo. Entonces Jehová hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas. Y de la costilla que Jehová tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban.